Palillos de Marfil.

Jan Fei Dsi.

Por Díaz Nieves Israel.

  

Cuando el rey Chou pidió palillos de marfil, Chi Dse (su consejero) se preocupó.

Temía que en cuanto el rey tuviera palillos de marfil no se contentaría con loza de barro y pediría vasos de cuerno de rinoceronte y jade; y en vez de alubias y verduras pediría manjares exquisitos como cola de elefante y cachorros de leopardo. Difícilmente estaría dispuesto a vestir telas burdas y a vivir bajo un techo de paja; y encargaría sedas y mansiones lujosas.

-Y el temor de a dónde conducirá todo esto, me inquieta- se dijo Chi Dse.

Cinco años después, en efecto, el rey Chou tenía un jardín repleto de manjares, torturaba a sus súbditos con hierros candentes y se embriagaba en un lago de vino. Y así perdió el reino.

Bibliografía.

Antología del cuento chino maravilloso. Recopilación de rolando Sánchez Mejías. Barcelona, Editorial Océano. Pág. 95.